illusjournal #5 – Dosmilputoveinte

illusjournal #5 – Dosmilputoveinte

[Publicado originalmente el 3 de enero de 2021 en mi página de Patreon]

Vaya añito ¿eh?

Han pasado doce meses desde mi último illusjournal en Patreon y, con el nuevo año encima, no puedo evitar echar la vista atrás para repasar este catastrófico año que nos ha tocado vivir antes de seguir hacia adelante.

Viendo el caos que muchas personas han tenido que sufrir, en retrospectiva he de decir que no he tenido un mal año. Los primeros meses estaba a tope con la Japan Weekend de Madrid y Barcelona, por un lado encargándome del diseño de los mapas del Artist Alley y por otro tratando de hacer nuevo merchandising que poner en mi stand, lo que hizo que enero y febrero se me pasaran volando. Luego además se me presentó la oportunidad de irme en marzo a Barcelona a compartir piso con mi colegui y mejor artista Sarah Dandh, y pues no la desaproveché esperando poder encontrar trabajo y emanciparme en una de las ciudades más creativas de Españita. ¡LIVING THE DREAM… hasta que llegó el COVID-19. La verdad es que fue llegar, estar dos semanas hasta arriba con la  mudanza y los quehaceres de la Japan Weekend de Barcelona (maravilloso  recuerdo el de estar hasta las tantas recortando con Sarah y SnipSnip las pegatinas de Mhuyo con el perrito supergordito de fondo) y luego ¡PUM! confinamiento. Lo que yo esperaba que fueran unos meses maravillosos visitando rincones de una ciudad nueva, relacionarme con nuevas personas y buscar oportunidades profesionales, se convirtió en estar encerrado en mi cuarto de una forma no muy distinta a como lo hacía en mi casa antes de  mudarme (excepto por lo del virus que mata a peña). Al final aproveché  la estancia para hacer directos en Twitch cocinando con el gato de Sarah pululando por ahí, ver pelis con Ken y Vio (mis  otros dos compis), reparar y limpiar cosas del piso… y poco más.  Disfruté (y a ratos también sufrí) por primera vez la experiencia de  vivir fuera de casa de mis padres y, a pesar del confinamiento, me llevo un buen recuerdo.

En junio me volví para casa y aquí llevo trasteando entonces. Durante el verano organicé un «videoclub online« para hacer sesiones donde ver películas en directo de dudosa calidad, además de currarme también un servidor de Discord donde arrejuntar la pequeña comunidad que se estaba creando alrededor de mis streamings en Twitch. Programé un bot y todo, al que puedes llamar con un comando para que ponga Radio 3 en el canal de voz al que estás conectado. Luego me picó por querer diseñarme mi propia página web y me puse a (re)aprender HTML y CSS en W3schools. En octubre empecé un intento alternativo del Inktober que dejé a medias y me uní al servidor de Discord de Open Animation, donde comparten mogollón de información útil sobre animación y desde  entonces que estoy intentando aprender más por mi cuenta. Fue más o  menos por esta época, con lo de la web, el illustober y lo de aprender  animación, que me dio por querer replantear la estética general que  quería darle a la «marca illustietor» y retomar el Patreon de cara a 2021. He estado reordenando mis redes sociales (nuevo avatar y nueva cabecera), me he montado un portfolio en Flickr, he abierto encargos de retratos en Ko-Fi, tal vez me abra en breves una tienda online, quiero empezar a hacer animaciones para YouTube… MUCHAS COSAS.

A principios de 2020 hice una lista de propósitos para cumplir y no me ha ido tan mal. Vale que he tenido el cómic de illuscribbles abandonadísimo, de Foodhats no he adelantado gran cosa, lo de las corbatas, el corto, los  videojuegos y la música ni lo he intentado, la única consola que he reparado ha sido la NDS, la tienda está a medio hacer y en YouTube lo único que he subido han sido los streamings de Twitch… ¡pero si obviamos eso, el resto más o menos está hecho! Con el año de mierda que nos ha tocado vivir, solo por mis reseñas en Twitter y el ejercicio que he hecho con el RingFit, me merezco al menos un aprobado raspado.

Y  en fin, eso es un poco todo lo que quería contar. Mientras estaba  escribiendo este post, en mi casa nos enteramos de que mi padre recién  se había contagiado de COVID-19, y en la siguiente semana mi madre y yo  terminamos dando también positivo. ¡Que gran manera de terminar 2020!  Por lo menos hemos tenido la suerte de que no ha evolucionado a nada  grave, así que de momento no se diferencia mucho de un gripazo normal. Desde el reposado calor del endredón de mi cama os deseo un feliz año nuevo, y en cuanto me recupere, espero crear mucha mandanga nueva para publicar por aquí.

¡Hasta el próximo illusjournal!


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